lunes, noviembre 14, 2016

Volver a la poesía


Shawn Reza / Pexels.com

 Hace algún tiempo, vivía obsesionada con la poesía. Incluso, tuve mi propio cuaderno de poemas y tomé un Taller de Poesía cuando era estudiante universitaria. De alguna manera, y por las tantísimas vueltas que da la vida, se me olvidó lo mucho que me apasionaba este género.
En estos días, revisando mi biblioteca, vi La Universidad Desconocida de Roberto Bolaño y me di cuenta que no solo está entre mis pendientes sino que también puede ser una maravillosa forma de reconectarme con mi antigua pasión de leer poesía. Y quien sabe, quizás también de escribirla.
Mientras vuelvo a los linderos de la poesía de la mano de Bolaño, les dejo una lista de mis diez poemas favoritos, esos que de una u otra manera siempre me han acompañado a lo largo de mi vida. Quizás también los anime a reconectarse o afianzar los lazos con ese universo poético que todos llevamos dentro de nosotros.

1) Poema de amor número 20, de Pablo Neruda.
2)  Los dados eternos, de César Vallejo.
3) Corazón coraza, de Mario Benedetti.
4) Keeping things whole, de Mark Strand.
5) Sonatina, de Rubén Darío.
6)  Ningún amor cabe en un cuerpo solamente, de Eugenio Montejo.
7) Rima LIII, de Gustavo Adolfo Bécquer.
8) If,  de Rudyard Kipling.
9) Se eu morrer novo, de Fernando Pessoa.
10) La trenza, de Tadeusz Rozewicz.

Joanna Ruiz Méndez

lunes, noviembre 07, 2016

Things Fall Apart, de Chinua Achebe





"At the most one could say that his chi or personal god was good. But the Ibo people have a proverb that when a man says yes his chi says yes also".*

Todos los libros suponen una travesía no solo en el espacio sino en el tiempo. Con Things Fall Apart  (Anchor Books, 1994), de Chinua Achebe, me trasladé al día a día de una aldea nigeriana entre finales del siglo XIX y principios de XX. Sumergirme en esta historia fue adentrarme en un territorio desconocido y, aunque al principio pensé que sería difícil seguirle el hilo, pronto fue fácil reconocer en sus personajes características y emociones universales e inherentes al ser humano en cualquier lugar del mundo.
En la primera parte de Things Fall Apart (en español, Todo se desmorona) le seguimos los pasos  a Okonkwo, un hombre fuerte perteneciente a la tribu Ibo y residente de un pueblo ficticio llamado Umuofia. A través de diversos capítulos, el lector conoce varias facetas del protagonista: es un personaje prominente en la sociedad, un luchador temido por todos y un machista que trata con rudeza a sus tres esposas y que, sin embargo, siente debilidad por una de sus hijas: Enzinma.
Aunque Okonkwo es profundamente respetado en su comunidad, no está exento de cumplir ciertos deberes para seguir siendo considerado un ciudadano ejemplar. Sin embargo, él no cuestiona ninguna decisión colectiva, por difícil que sea de seguir. Ha luchado mucho para obtener la posición que tiene en su comunidad. Sabe lo que debe hacerse y no es un hombre que caiga en sentimentalismos. Tiene un sistema de creencias inalterable, el mismo de su tribu. Y es a través de él y su familia que conocemos la sabiduría de los Ibo, sus acciones crueles y sus momentos de generosidad, su manera de impartir justicia, de celebrar la vida y de afrontar la muerte.
De repente, Okonkwo cae en desgracia y con él su familia. Desterrado a la tierra de su madre, debe reconocer que la gloria que conocía ya no le pertenece y, probablemente, no volverá a pertenecerle. El mundo de Okonkwo y sus pares se empieza a desvanecer con la llegada del cristianismo y la imposición de una nueva forma de ver la vida. Desde el exilio, solo puede ser testigo lejano de la debacle; cuando vuelve a Umuofia, se involucra para detenerla, pero ya es demasiado tarde. En esta segunda parte del libro hay reflexiones luminosas y profundas sobre el dolor, la fe y la ruptura de las tradiciones.
Things Fall Apart es un libro profundamente humano, que nos entrega un universo de creencias, vivencias y costumbres absolutamente diferentes al que conocemos y que, sin embargo, lo hace sentir cercano e inteligible. Es de las mejores obras que he leído, una que se hace inolvidable y que, independientemente que la hayamos culminado, nos sigue acompañando por mucho tiempo.

Joanna Ruiz Méndez


* "A lo sumo uno podría decir que su chi o dios personal era bueno. Pero los Ibo tienen un proverbio que dice que cuando un hombre dice sí, su chi también dice sí".



Fuentes de referencia:

Egbunike, E. (26 de marzo de 2013). Chinua Achebe: Have Things Really Fallen in Place?. Feathers Project. Recuperado el 23 de octubre de 2016 de http://bit.ly/2finehU



Popeski, C. (22 de junio de 2014). Lower Nigeria in Chinua Achebe’s Things Fall Apart. Booma. Recuperado el 23 de octubre de 2016 de http://bit.ly/2fxAUX2
SparkNotes. Things Fall Apart, Key Notes. Recuperado el 23 de octubre de 2016 de http://bit.ly/2egy238

martes, noviembre 01, 2016

Desafío de Lectura 2016: así voy


¿Recuerdan que en enero les propuse un Desafío de Lectura? Aunque yo misma no he sido la más juiciosa este año, he tratado de cumplir con algunas de mis metas. Así voy:

- Un libro que tengas pendiente de tu autor favorito. Si ya los has leído todos, se vale la relectura del que más te haya gustado. Aunque entre mis pendientes sigue la relectura de La Montaña Mágica de Thomas Mann, decidí leer otra de sus obras mientras tanto: La engañada. En esta novela corta se cuenta la historia de una mujer madura que renueva su pasión por la vida a causa de hombre mucho más joven. A pesar de no ser mi libro favorito de Mann, me gustó mucho porque tiene el sello de todos sus escritos: ahonda de una manera sencilla en las profundas contradicciones, ironías y complejidades de la naturaleza humana.

- Una novela distópica. Creo que Crónicas marcianas, de Ray Bradbury, encaja perfectamente en esta categoría. Sin embargo, si pudiera leer una más, elegiría otra del mismo autor: Fahrenheit 451.

- Un libro que haya sido publicado el año de tu nacimiento. Tokio Blues, Norwegian Wood de Haruki Murakami. Fue publicado en 1987. Pueden ver la reseña del libro aquí.

Un bestseller. Mi meta es terminar uno que comencé hace varios años: Mujeres que corren con los lobos, de Clarissa Pinkola Estés.

- Un libro escrito por un(a) periodista. Es muy probable que termine leyendo uno que está desde hace rato entre mis pendientes: Tinísima, de Elena Poniatowska.

- Una novela gráfica. Maus, de Art Spiegelman. Una de las obras más dolorosas y bellas que he leído. Esta es la reseña que escribí en febrero.

Un libro infantil que siempre hayas querido leer. Sigo sin leerlo: Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez. Si alguien me lo quiere regalar para mi cumpleaños, prometo leerlo antes de que termine 2016.

- Un libro escrito por un(a) compatriota. Uno que tengo en la mira desde hace rato es La Enfermedad, de Alberto Barrera Tyszka.

Algún clásico (de esos que se supone que uno debe leer al menos una vez en la vida). El Túnel de Ernesto Sabato. Es un las obras clásicas de la literatura latinoamericana y que la mayoría de las personas que conozco –incluso aquellas que no son fanáticas de la lectura- ya han leído. Aunque la relación trágica entre el machista Juan Pablo Castel y la enigmática María Iribarne no logró engancharme completamente, creo que la historia es poderosa por aquello que jamás se hace explícito, por los silencios bien administrados, por la palabra no dicha. Creo que ciertamente deberían leer este libro al menos una vez en su vida.

- Un libro sobre el período histórico que más te llame la atención. Probablemente termine leyendo algo del Imperio Romano o de la Guerra Fría. Si tienen alguna recomendación, será bien recibida.

- Un libro que haya sido adaptado al cine o a la televisión. Mi opción en esta categoría es un clásico que compré en la Feria del Libro de Bogotá este año: Jane Eyre, de Charlotte Brontë.

- Un libro sobre fantasmas, zombies o extraterrestres. La verdad, no tengo nada pensado para esta categoría. ¿Sugerencias?

No sé si logre completar el desafío, pero les prometo que haré mi mejor esfuerzo en estos dos meses que quedan. Aunque pareciera que no he leído casi nada, hay obras que he culminado que no encajan en esta lista como Things Fall Apart, de Chinua Achebe –una obra a la que le dedicaré un post próximamente porque me pareció maravillosa- y Kokoro, de Natsume Sōseki. Además, debo dedicar tiempo a las lecturas relacionadas con mi tesis de maestría; estoy que pido nuevamente una licencia poética para olvidarme de que existe.

El 31 de diciembre les contaré cómo me terminó de ir. Espero que ustedes también me cuenten a mí.